AGMER: el femicidio de Nancy Godoy dejó al descubierto la vulnerabilidad de las docentes rurales

La Escuela Itinerante de AGMER llegó a Federal y puso en debate la vulnerabilidad de las docentes rurales, los salarios, la infraestructura escolar y las condiciones laborales.

La Escuela Itinerante de AGMER continúa su recorrido por Entre Ríos y este lunes instaló su carpa en Federal. Allí, el secretario de Condiciones Laborales del gremio, Leandro Pozzi, dialogó con Demo Comunicación sobre la convocatoria a paritaria, el estado de la infraestructura escolar, la situación salarial y el impacto que tuvo en la docencia entrerriana el femicidio de Nancy Godoy, la maestra rural correntina.

La Escuela Itinerante de AGMER llegó a Federal

Pozzi detalló que la actividad en Federal incluyó distintas instancias. Una de ellas estuvo dedicada a los registros históricos de las estancias de la zona, un espacio que el dirigente consideró significativo en un contexto en el que el debate nacional está atravesado por el femicidio de Godoy y las condiciones de trabajo en las escuelas rurales.

También se abordaron las demandas por la continuidad de las carreras de formación docente, un reclamo que, recordó, se sostiene desde el año pasado y permanece vigente en los institutos. A esto se sumó la preocupación por posibles modificaciones en la modalidad de educación de adultos, que podrían tener consecuencias salariales para quienes trabajan en ese ámbito.

El femicidio de Nancy Godoy y la vulnerabilidad de las docentes rurales

Nancy Godoy tenía 52 años y era directora suplente de la Escuela Rural N.º 626, ubicada en el paraje El Malezal, departamento de Esquina, provincia de Corrientes. Su cuerpo fue hallado después de permanecer desaparecida desde el 7 de octubre.

Para llegar a la escuela debía recorrer unos 70 kilómetros por caminos de tierra y luego continuar a caballo. De lunes a viernes permanecía en una zona aislada, sin servicios básicos.

Pozzi remarcó que Entre Ríos es una provincia de amplia ruralidad y señaló que, según los datos que maneja el gremio, el 65% del sistema educativo se desarrolla en ese ámbito. Por ese motivo, sostuvo que el caso de Godoy golpeó directamente a la docencia entrerriana.

El dirigente también señaló que la violencia contra las mujeres atraviesa a todo un colectivo en el que el 80% de sus integrantes son mujeres. Advirtió que el problema no se limita a quienes trabajan en parajes alejados.

Como ejemplo, mencionó una situación cotidiana: cuando una mujer llega a su casa y avisa a una amiga o a un familiar que llegó bien, también está expresando una preocupación vinculada con la violencia. En esa misma línea, cuestionó que durante años se haya naturalizado que una maestra tenga que hacer dedo para llegar a la escuela.

Sobre las posibles respuestas, Pozzi sostuvo que estas situaciones podrían evitarse con mejores salarios, un sistema de transporte que impida que las docentes deban viajar en esas condiciones y más escuelas y cargos que no las obliguen a trabajar a cientos de kilómetros de sus lugares de residencia.

Señaló que AGMER viene planteando estos reclamos de manera insistente en la Comisión de Transporte y en las mesas de paritaria y condiciones laborales.

También recordó un dato que, a su entender, refleja las condiciones de trabajo de la docente asesinada: había dejado asentado en una nota que su escuela no tenía inodoros en funcionamiento y que debió resolver el problema por sus propios medios.

En contraste, afirmó que en Entre Ríos ninguna escuela rural cuenta con personal de limpieza. Para Pozzi, es necesario revisar una gran cantidad de aspectos estructurales, más allá del hecho puntual y de la necesidad de trabajar con miedo.

Encuesta de CTERA: el 75% de los docentes es sostén de hogar

Uno de los datos centrales de la entrevista fue el adelanto de la encuesta de salud laboral de CTERA, que se realiza a través de sus entidades de base. Según Pozzi, el 75% de los docentes relevados es sostén de hogar, una proporción que calificó como muy elevada.

El dirigente vinculó ese resultado con la situación salarial. Indicó que el ingreso de un docente que recién se inicia equivale a la mitad de lo que debería representar una canasta que cubra alimentación, salud, movilidad y alquiler. Agregó que ese cálculo ni siquiera contempla plenamente el costo de la vivienda.

En ese contexto, calificó la situación económica del sector como dramática.

Pozzi también advirtió que la salud mental atraviesa de manera significativa a la docencia. Según explicó, el gremio recibió alertas de trabajadores que manifestaron situaciones de angustia extrema, aunque aclaró que no se había producido ningún hecho de esas características hasta el momento.

Atribuyó este escenario a la situación económica y reclamó mejores salarios y condiciones laborales. Además, pidió que los docentes que solicitan licencias por motivos de salud mental no sean tratados con desconfianza.

AGMER recibió la convocatoria para retomar la paritaria salarial

Pozzi informó que ese mismo día AGMER recibió una cédula de la Secretaría de Trabajo con la convocatoria a la continuidad o reapertura de la discusión paritaria salarial.

Recordó que el gremio había estado presente en la sede de la Secretaría para reclamar esa instancia, donde también planteó los problemas de infraestructura escolar.

Sostuvo que la mesa de condiciones laborales también debería ser convocada para abordar la salud laboral, un tema en el que, según afirmó, existe un importante atraso.

Infraestructura escolar: alertan por problemas en hasta el 40% de los edificios

Ante la llegada del fenómeno de El Niño, Pozzi describió un escenario de problemas edilicios acumulados. Aclaró que no son exclusivos de la actual gestión, aunque consideró que el Gobierno conoce los reclamos porque vienen siendo planteados por el gremio.

Según los relevamientos de AGMER, que no arrojan una cifra total pero sí una aproximación significativa, entre el 30% y el 40% de los edificios escolares presenta problemas de infraestructura.

El gremio propuso en el ámbito del Consejo General de Educación (CGE), a través de una comisión de infraestructura, la creación de un fondo de emergencia y aguarda una respuesta.

Pozzi explicó que el objetivo es contar con mecanismos de solución rápida ante tormentas y otros fenómenos meteorológicos extraordinarios.

“La escuela no debe esperar un mes o 45 días para reponer una chapa o arreglar un cielo raso”, sostuvo.

Señaló que cuando una escuela pierde chapas o sufre daños en un cielo raso, no dispone de aulas vacías para continuar funcionando, porque el sistema educativo tiene una capacidad edilicia muy ajustada.

A esto se suma que, ante una creciente, algunos edificios escolares deben ser reacondicionados para alojar a familias evacuadas. Para el dirigente, los fenómenos meteorológicos terminan por visibilizar una precariedad que ya existía.

La Escuela Itinerante repite los mismos reclamos en cada departamento

La Escuela Itinerante de AGMER recorre distintas ciudades de Entre Ríos y, según se reiteró durante la entrevista, en cada departamento aparecen problemáticas similares: salarios empobrecidos, infraestructura deteriorada y demandas que se arrastran de una gestión a otra.

El reclamo del gremio reúne así distintas dimensiones de la situación educativa provincial, desde las condiciones de trabajo de las docentes rurales hasta la necesidad de mejorar los edificios escolares, garantizar el transporte y recuperar el poder adquisitivo de los salarios.

 

  • Fernando Miguez

    Director Periodístico

    Director Periodístico. Fernando Miguez, periodista con más de 40 años en los medios de Entre Ríos y Argentina

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