Desde Paraná, la activista Iara Aranzazu Quiroga advirtió que las agresiones contra mujeres trans también ocurren en la provincia. Denunció la falta de políticas públicas, cuestionó la aplicación del cupo laboral y recordó el caso de Cecilia Cardona, en Gualeguay.
El ataque de una patota contra trabajadoras sexuales trans en los bosques de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires, reabrió el debate sobre la violencia que enfrenta el colectivo travesti trans en Argentina. Desde Paraná, Iara Aranzazu Quiroga, integrante del colectivo Travesti, Trans, No Binario, advirtió que lo ocurrido no es un hecho aislado y que situaciones similares se producen en Entre Ríos, aunque con menor visibilidad.
En diálogo con Demo, la activista denunció la persistencia de las agresiones, la falta de políticas públicas y las dificultades que enfrentan las mujeres trans para acceder al trabajo y a condiciones de vida dignas. También recordó el caso de Cecilia Cardona, la mujer trans de Gualeguay que murió atropellada por un camión y cuyo imputado actualmente se encuentra en libertad.

Iara Aranzazu Quiroga – Colectivo Travesti, Trans, No Binario
El ataque a mujeres trans en Palermo
Según informó Infobae, el hecho ocurrió durante la madrugada del domingo, cerca de la avenida de los Ombúes y Andrés Bello, en inmediaciones del Lago de Regatas. Un grupo numeroso de jóvenes y adolescentes que participaba de un encuentro de ciclismo acrobático agredió a golpes a mujeres trans que ejercen el trabajo sexual en esa zona.
Las imágenes de las agresiones fueron difundidas en redes sociales por los propios protagonistas, acompañadas de mensajes transfóbicos.
La fiscal Andrea Scanga, especializada en discriminación, intervino de oficio. La causa se investiga como lesiones agravadas por odio a la identidad de género y cuenta con la intervención de la Defensoría del Pueblo porteña. En paralelo, se abrió otro expediente por las lesiones sufridas por un adolescente de 14 años durante el altercado, quien se encuentra fuera de peligro.
Las víctimas denunciaron que la Policía tardó entre 25 y 30 minutos en llegar al lugar y advirtieron que no es la primera vez que sufren ataques.

Marcha del Orgullo Disidente
«Viene desde arriba»: los discursos de odio y la violencia
Al referirse a las imágenes de Palermo, Quiroga describió su reacción como de «pura indignación, impotencia, enojo y tristeza». Para la activista, las agresiones están relacionadas con la impunidad con la que se ejerce la violencia contra el colectivo y con la legitimación de los discursos de odio.
En ese sentido, vinculó el escenario actual con expresiones provenientes de las máximas autoridades nacionales, entre ellas el presidente Javier Milei. «Viene desde arriba», sostuvo.
Quiroga también cuestionó el perfil de quienes participaron de la agresión en Palermo. Según su interpretación, no se trataba de personas en situación de calle ni de sectores empobrecidos, sino de jóvenes pertenecientes a sectores acomodados.
La activista señaló que las redes sociales permiten conocer y difundir con mayor rapidez estos episodios, pero advirtió que la violencia contra las mujeres trans continúa siendo cotidiana, especialmente entre quienes tienen menos recursos y viven en zonas alejadas de los grandes centros urbanos.
«Sigue existiendo un travesticidio social», afirmó.

Victoria Núñez – murió tras una intervención policial en 2021
Violencia contra mujeres trans en Entre Ríos: ataques y miedo a denunciar
Quiroga aseguró que las agresiones no son exclusivas de Buenos Aires y que también se registran en Paraná y en otras localidades entrerrianas.
Contó que mujeres trans que ejercen la prostitución son atacadas por personas que circulan en vehículos y les arrojan piedras y botellas. Incluso, relató que algunas compañeras recibieron disparos.
También describió situaciones de extrema violencia contra quienes trabajan en las rutas. Según indicó, hubo intentos de travesticidio mediante ataques desde camiones.
La activista advirtió que muchas de estas situaciones no llegan a convertirse en denuncias formales. El miedo a las represalias y la desconfianza sobre la respuesta policial y judicial hacen que numerosas compañeras prefieran no acudir a las instituciones.
De esta manera, sostuvo, una parte de la violencia que atraviesa el colectivo permanece fuera de los registros y de la agenda pública.

Presentacion ante la Justicia para la aplicacion del Cupo Laboral Trans 2019
Cupo laboral travesti trans: denuncian que no se cumple
Al ser consultada sobre las políticas de inclusión laboral, Quiroga fue contundente: consideró que las respuestas estatales destinadas al colectivo «son puro cuento» y aseguró que actualmente «no existe nada».
La Ley 27.636, denominada «Diana Sacayán-Lohana Berkins», establece un cupo mínimo del 1 % de los cargos y puestos del Estado Nacional para personas travestis, transexuales y transgénero. Sin embargo, para la activista, esa herramienta no se traduce en oportunidades laborales concretas para las compañeras.
Quiroga explicó que muchas ni siquiera acceden a módulos de mercadería y que la baja del programa Potenciar Trabajo, que representaba una pequeña base de ingresos, obligó a algunas mujeres a regresar a la prostitución.
Incluso aquellas que habían conseguido abandonar esa actividad se vieron empujadas nuevamente a la calle, con los riesgos que implica exponerse a situaciones de violencia.
«No se elige, no queda otra alternativa, porque si no se muere de hambre», resumió.
La falta de alternativas laborales también las obliga a permanecer en los mismos lugares de trabajo, donde quedan expuestas a nuevas agresiones. A esto se suma la crisis económica y las dificultades para acceder a una vivienda.
La entrevistada describió al colectivo como «el último eslabón de la cadena» y explicó que, al no contar con recibos de sueldo, muchas mujeres trans deben afrontar alquileres más elevados o encuentran mayores obstáculos para conseguir una vivienda.
«Están desviviéndose solamente para poder sobrevivir», expresó.

Cecilia Cardona – Victima de Travesticidio
El caso de Cecilia Cardona en Gualeguay: un imputado en libertad
Durante la entrevista, Quiroga también recordó el caso de Cecilia Cardona, una mujer trans de 47 años, vecina del barrio Dunat de Gualeguay, que murió el 1° de mayo tras ser atropellada por un camión en la intersección de las rutas nacionales 11 y 12, donde trabajaba.
La activista cuestionó la escasa repercusión que tuvo el caso en la agenda periodística provincial y planteó la necesidad de que se conozca lo ocurrido y se escuche el reclamo de sus compañeras.
La causa tiene como único imputado a un camionero de 53 años, oriundo de Crespo. En una primera instancia, la jueza de Garantías Alejandra Gómez dispuso que continuara el proceso en libertad, pese al pedido de la Fiscalía.
La fiscal Mariángeles Schell apeló esa decisión y el juez Javier Cadenas ordenó posteriormente la prisión domiciliaria por 30 días. Sin embargo, el 1° de septiembre, el colectivo Diversidad Gualeguay informó que el imputado se encontraba nuevamente en libertad y manifestó su preocupación por un presunto cambio de calificación legal de la causa.
Mientras la defensa sostiene que se trató de un hecho accidental, organizaciones de la diversidad y familiares reclaman que el caso sea investigado como transfemicidio.
Para Quiroga, lo ocurrido con Cecilia vuelve a poner en evidencia las dificultades que enfrenta el colectivo para conseguir visibilidad, protección y respuestas judiciales frente a la violencia.

El reclamo a los medios: escuchar a las protagonistas
La activista también cuestionó el tratamiento que los medios de comunicación nacionales realizan sobre la violencia hacia las mujeres trans. Según planteó, estos hechos suelen alcanzar repercusión cuando ocurren en Buenos Aires, mientras que las situaciones que se producen en las provincias reciben mucha menos atención.
Además, criticó que algunas coberturas prioricen el morbo por encima de la información y de las condiciones sociales en las que se producen las agresiones.
Para Quiroga, comunicar con responsabilidad implica dar espacio a las propias protagonistas: «Son ellas las que tienen que contar y denunciar lo que viven».
El reclamo apunta a que las mujeres trans no sean solamente objeto de noticias sobre violencia, sino que puedan expresar sus experiencias, explicar sus demandas y participar de la discusión pública sobre las políticas que afectan sus vidas.
Marcha del Orgullo en Paraná: convocatoria para el 14 de noviembre
En este contexto, el colectivo Travesti, Trans, No Binario de Paraná se prepara para realizar la 11.ª Marcha del Orgullo, prevista para el sábado 14 de noviembre.
La concentración comenzará a las 17 en Plaza Mansilla, donde se dará lectura a una parte del documento. Luego, la columna recorrerá el centro de la ciudad y descenderá por la Alameda hasta el monumento a Urquiza.
En ese lugar se realizará un festival con la participación de artistas y feriantes del colectivo.
Entre los principales reclamos de la convocatoria se encuentran el pedido de que «paren de matarnos» y la construcción de una sociedad más igualitaria. La marcha también será un espacio para recordar y homenajear a las compañeras que ya no están.
Las agresiones en Palermo, las denuncias de violencia en Entre Ríos y el reclamo por el caso de Cecilia Cardona vuelven a poner en discusión una realidad que, como advirtió Quiroga, continúa atravesando la vida de las mujeres trans: la violencia, la exclusión y la falta de respuestas del Estado.












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