Súper Niño y Yacyretá: más agua, pero no más energía

La Entidad Binacional advirtió que el caudal del Paraná podría duplicar el promedio histórico, pero la crecida reducirá la eficiencia de las turbinas y no se traducirá en mayor generación eléctrica.

La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) alertó que el fenómeno climático conocido como Súper Niño podría traer a la central más agua de la que es capaz de aprovechar. Según el organismo, una crecida de gran magnitud no implicaría un aumento proporcional de la energía que produce la mayor hidroeléctrica del país.

Por qué más agua no significa más energía

Yacyretá, ubicada entre Ituzaingó (Corrientes) y Ayolas (Paraguay), cuenta con 3.100 MW de potencia instalada y 20 turbinas. Es una central de llanura, y ese diseño explica la advertencia: cuando el río crece de manera extraordinaria, sube también el nivel aguas abajo de la represa.

Esto reduce el salto neto, es decir, la diferencia de altura entre el embalse y el río. Con un salto menor, las turbinas pierden eficiencia y cada metro cúbico que pasa por la central genera menos energía que en condiciones normales.

Un caudal que podría duplicar el promedio

La EBY estimó que el caudal de ingreso podría llegar a el doble del promedio histórico, algo que ya ocurrió en otras oportunidades. Ante ese escenario, el organismo informó que operará sus estructuras de descarga, como una tarea de rutina si fuera necesario, para evacuar los excedentes que no pueden turbinarse.

El objetivo es atenuar los picos de crecida y lograr un flujo controlado, lo que reduciría los riesgos aguas abajo.

Pronósticos: probabilidad cercana al 100%

El comunicado se apoya en modelos hidrometeorológicos que asignan una probabilidad cercana al 100% a que las condiciones del Súper Niño persistan durante lo que resta de 2026 y los primeros meses de 2027.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) coincide: considera excepcionalmente alta la probabilidad de que El Niño continúe entre septiembre y noviembre de 2026 y entre diciembre y febrero de 2027, con una intensidad muy fuerte antes de alcanzar su pico hacia fin de año.

En Argentina, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) señaló en su boletín de septiembre que el fenómeno se encuentra en fase cálida y que es seguro que se mantenga durante septiembre, octubre y noviembre, con intensidad fuerte o muy fuerte.

Monitoreo permanente de la cuenca

La EBY se prepara para un aumento significativo de las lluvias en el sur de Brasil, Paraguay y el noreste argentino, la región que alimenta al Paraná antes de llegar a la central. Su Sector Hidrología sigue de forma continua las precipitaciones y los caudales de la cuenca de aporte directo, lo que permite alertar con varios días de anticipación a las autoridades y a las comunidades ribereñas.

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