Crecida del río Uruguay: entre el enojo por la difusión y las familias que lo pierden todo

Mientras el gobernador Rogelio Frigerio asegura que la provincia está “más preparada que nunca” y cuestiona la difusión de las inundaciones, hay familias evacuadas que debieron abandonar sus hogares. La crecida vuelve a plantear una pregunta de fondo: por qué, a casi tres años de gestión, tantas personas siguen viviendo en zonas inundables.

La crecida del río Uruguay volvió a poner a Concordia frente a una escena conocida: familias que deben abandonar sus hogares, dejar atrás sus pertenencias y, en muchos casos, perder parte de ellas. Algunas encuentran refugio en centros de evacuados y otras se alojan en casas de familiares. Todas comparten la incertidumbre de no saber cuánto tiempo estarán fuera de sus viviendas ni en qué estado encontrarán sus bienes cuando puedan regresar.

La situación no es inédita para la ciudad. Precisamente por eso, la discusión pública se volvió más áspera. Por un lado, está la preocupación de quienes dependen del turismo y de la actividad comercial. Por otro, la de las familias que ya fueron evacuadas o temen tener que abandonar sus casas en las próximas horas.

Crecida del río Uruguay: el reclamo del sector turístico en Concordia

Parte de la población expresa su malestar por la manera en que los medios nacionales difunden las imágenes de la crecida. Concordia, Colón y Gualeguaychú dependen en buena medida de la actividad turística, y los fines de semana largos representan una de sus principales fuentes de ingresos. El temor del sector es que quienes planean una escapada vean imágenes del agua avanzando sobre la costa y decidan cancelar sus viajes.

Ese reclamo tuvo una expresión concreta en el sector privado. El presidente de la Asociación Hotelera Gastronómica de Concordia, Leandro Lapiduz, afirmó el 12 de octubre que “Concordia no está bajo el agua” y cuestionó la cobertura de los medios nacionales.

Lapiduz explicó que el río afecta una parte de la costanera, donde algunos comercios todavía funcionan, mientras que las termas, ubicadas a más de 20 kilómetros de la zona ribereña, permanecen abiertas. También invitó a los medios a recorrer la ciudad para conocer “toda la realidad y no solamente una parte”, aunque aclaró que acompañan a los comerciantes que deban trasladar sus locales si el agua continúa avanzando.

El sector turístico atraviesa años difíciles, golpeado por el contexto económico general y por las políticas de los gobiernos de Javier Milei y Rogelio Frigerio. Para muchos prestadores, la difusión de imágenes que consideran alarmantes en la televisión nacional representa un problema adicional en medio de la crecida.

Qué dijo Frigerio sobre las inundaciones en Entre Ríos

En esa misma línea se expresó el gobernador Rogelio Frigerio este miércoles, en declaraciones a Elonce. El mandatario dijo lamentar que “se mal informe a la gente” porque, según sostuvo, eso “afecta también nuestra fuente de trabajo”.

Frigerio señaló que durante el último fin de semana largo la ocupación turística rondó el 80% y consideró que podría haber sido mayor. También cuestionó algunas imágenes difundidas por medios nacionales, que calificó como “no reales” y que, a su entender, “claramente no ayudan”.

En relación con la prevención de las inundaciones, el gobernador afirmó que la provincia está “más preparada que nunca antes” para afrontar un fenómeno de El Niño que, según sus palabras, “recién está empezando”.

Detalló que el Gobierno provincial trabaja junto con los municipios, las fuerzas de seguridad nacionales y provinciales y las Fuerzas Armadas en la preparación de espacios para evacuados, con el objetivo de reducir al mínimo la cantidad de personas que deban abandonar sus hogares.

Además, mencionó el repaso de las estaciones de bombeo y la revisión de las defensas de Concordia, Concepción del Uruguay y Paraná. Según recordó, se trata de obras que impulsó cuando se desempeñó como ministro del Interior y Obras Públicas de la Nación.

El mandatario también indicó que, de acuerdo con la información oficial, el río Uruguay mostraba un descenso durante esta semana, aunque reconoció que todavía no se sabe qué ocurrirá la próxima. Pidió “tener una sola información” y aseguró que se hará “público todo”.

“No vamos a vencer a la naturaleza. Si El Niño llega y llega fuerte, lo que vamos sí a poder hacer es amortiguar el impacto”, concluyó.

Inundaciones en Concordia: monitorear no es lo mismo que construir

El planteo del gobernador contiene un aspecto razonable: contar con información precisa y organizar operativos de contingencia es indispensable frente a una emergencia. Sin embargo, las medidas que describió se concentran, fundamentalmente, en la respuesta ante la crecida: revisar estaciones de bombeo, preparar lugares de evacuación y comunicar la evolución del nivel del río.

Todas esas acciones permiten reaccionar mejor, pero no resuelven por sí mismas el problema de fondo: por qué cada nueva inundación vuelve a dejar familias fuera de sus casas.

Ahí se encuentra el principal punto de discusión. Preparar evacuaciones supone contar con mecanismos para responder cuando el agua avanza, pero una política de prevención también debería apuntar a reducir la exposición de la población al riesgo. Eso requiere obras de defensa terminadas y mantenidas, además de soluciones habitacionales que permitan reubicar a las familias en zonas no inundables.

A casi tres años del inicio de la gestión de Frigerio, la pregunta es qué avances concretos hubo en materia de obras y vivienda para evitar que las mismas familias deban abandonar sus hogares ante cada crecida. Esa cuestión no queda resuelta con la preparación de refugios ni con el seguimiento del nivel del río.

La discusión sobre la difusión de las imágenes tampoco debería desplazar el debate sobre las consecuencias de las inundaciones. Que el turismo siga funcionando es legítimo e importante para la economía local, pero que las inundaciones no se vean no significa que hayan desaparecido.

Además, la visibilidad pública es fundamental para las familias afectadas, que necesitan asistencia y respuestas frente a la pérdida de bienes y las dificultades que implica abandonar sus hogares.

Obras, asistencia y viviendas: el debate de fondo por las inundaciones

La discusión se desarrolla en un contexto de recursos escasos. El Gobierno nacional dejó de enviar fondos y de asistir a los sectores más postergados, mientras que la Provincia aparece alineada con esa política.

En ese escenario, minimizar la magnitud del problema puede reducir la urgencia con la que se atienden las necesidades de las familias afectadas y debilitar la presión pública para financiar obras de infraestructura y soluciones habitacionales.

Informar con precisión implica sostener dos realidades al mismo tiempo: Concordia y las demás ciudades de la costa tienen atractivos turísticos y sectores que continúan funcionando, pero también hay familias que están perdiendo bienes y deben dejar sus viviendas.

Ninguna de esas realidades debería utilizarse para ocultar la otra. La actividad turística necesita información responsable, mientras que las personas afectadas por la crecida necesitan que su situación sea reconocida y atendida.

Mientras tanto, el río Uruguay sigue siendo una incógnita y, según las propias palabras del gobernador, el fenómeno de El Niño recién comienza. Para quienes hoy están en un centro de evacuados o en la casa de un familiar, la pregunta central sigue abierta: ¿qué se hará para que no tengan que abandonar sus hogares nuevamente cuando llegue la próxima crecida?

  • Director Periodístico

    Director Periodístico. Fernando Miguez, periodista con más de 40 años en los medios de Entre Ríos y Argentina

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